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       Tema: “Las características de la verdadera adoración”

(Juan 4:20-24)

 

Introducción: Jesús le informa a la mujer Samaritana que con su venida a este mundo y su muerte en la cruz, Dios ya no tendría un lugar especifico en esta tierra para la adoración como lo fue en los tiempos antes de Jesucristo. Ahora todos los que creen en el Señor Jesucristo pueden adorar a Dios en todo tiempo y en cualquier lugar.

 

La verdadera adoración significa que un creyente puede entrar a la presencia de Dios por fe y ahí alabarle y adorarle. Aunque su cuerpo pueda encontrarse en una cárcel, en un calabozo o en cualquier otro lugar incómodo, su espíritu puede acercarse a Dios en el santuario celestial a través de la fe. Jesucristo le dijo a la mujer que desde ese momento en adelante la adoración al Padre sería en espíritu y en verdad.

 

1) La verdadera adoración debe ser “en espíritu” (v.23).

a)     Los judíos se encontraban obsesionados en practicar la adoración de la letra, pero no la adoración del espíritu. Se encontraban más preocupados con las ceremonias, los rituales, los sacrificios, las ofrendas, los días de fiestas y los días de ayuno, la circuncisión y los sábados.

 

b)     Todas esas prácticas eran algo externo que la persona podía realizarlas sin ser tocado su corazón. El pueblo judío había reducido la adoración a Dios en ritos ceremoniales y normas externas. Ellos pensaban que por apegarse religiosamente a la letra de la ley y por practicar ciertos rituales se encontraban adorando al Padre.

 

c)      Pero su adoración no era una adoración en espíritu y como resultado no era interna, sino externa solamente. Tal vez sus cuerpos se inclinaban físicamente  hasta tocar el suelo con su frente, pero sus corazones se encontraban completamente alejados de Dios.

 

2) La verdadera adoración debe ser también “en verdad” (v.23).

a)     Los Samaritanos por otro lado, tenían su propia forma de adoración. Una adoración que ellos mismos habían inventado y por lo tanto, no era una adoración verdadera ni correcta debido a que no tenía autoridad escritural.

 

b)     Ellos habían creado su propia religión y se encontraban practicando ciertas ordenanzas de sus propias invenciones. Es por eso que cuando Jesucristo le dijo que la verdadera adoración debe ser en espíritu y en verdad, se encontraba reprendiendo no solo a los judíos sino también a los Samaritanos.

 

c)      Pero ahora Jesucristo había llegado y tanto judíos como Samaritanos podrían adorar a Dios en una verdadera y sincera adoración a través de él. Y el Padre se encuentra buscando tales adoradores para que le adoren.

 

d)     ¿Es este tipo de adoración la que Él recibe de nosotros?

 

I.- Un ejemplo bíblico de lo que es la verdadera adoración (Lucas 7:36-48).

a)     Las páginas de la Biblia nos hablan de una mujer pecadora y de mala reputación que marcó el camino del arrepentimiento con sus propias lagrimas y desechó su propia gloria para lograr la gloria del Señor a través de un exuberante gesto de adoración.

 

b)     Esa mujer se atrevió a entrar a una reunión privada para poder ver a Jesucristo aún sin haber sido invitada. Pero no llegó con las manos vacías, traía un frasco de alabastro lleno de perfume.

 

c)      Llegó silenciosamente postrándose a los pies de Jesús y comenzó a regar con sus lagrimas sus pies y a enjugarlos con sus cabellos.

 

d)     Esto nos habla de una gran humildad por parte de esa mujer. En aquel tiempo no existían los zapatos sino solo sandalias y muy probablemente los pies de Jesucristo se encontraban empolvados y tal vez hasta manchados con lodo.

 

e)      No dejaba de besar sus pies y los ungía con el perfume que había traído. A diferencia de Simón quien le preparó una cena a Jesucristo, pero dejó a un lado lo más importante, esta mujer le dio a Jesucristo lo que él realmente desea: nuestra adoración.

 

f)       Dios no necesita de nuestros servicios religiosos. Él desea nuestra adoración (v.24), y la única adoración que Él acepta es aquella que nace de un espíritu humilde y de un corazón contrito y humillado que está dispuesto a quebrar su vaso de alabastro en la presencia de Dios.

 

g)     Jesucristo desea nuestra adoración con verdadera devoción. Desea que nos quebrantemos delante de su presencia y que le busquemos a él y no solo a sus bendiciones.

 

h)     La verdadera adoración es aquella que no busca la mano del Señor para que nos dé sus bendiciones, sino que busca su rostro a través de la adoración por encima de todas las cosas.

 

Conclusión: Podemos desprender de este incidente 4 lecciones importantes:

1)      La verdadera adoración conlleva riesgos (Esa mujer se atrevió a entrar a la presencia de Jesucristo sin haber sido invitada y corriendo el riesgo de que la sacaran de ese lugar).

 

2)     La verdadera adoración no escatima ningún precio (No le importó el precio de lo que costaba el perfume).

 

3)     La verdadera adoración pasa por alto la vergüenza y el qué dirán. (No le importaron las criticas de los demás, mucho menos de religiosos como Simón).

 

4)     La verdadera adoración siempre es recompensada (Sus muchos pecados le fueron perdonados y su nombre fue escrito en el libro de la vida).

 

Copyright: Daviel D'Paz, 2008