main_page.htmlacerca_de_mi.htmlarticulos.htmlmensajes_por_temas.htmlmis_bosquejos.htmlenlaces.htmlvideos_y_audios_en_ingles.htmlproyecto_macedonia__1.htmllibros_recomendados.htmlhttp://davieldepaz.blogspot.com/

 Tema: “EL REMEDIO PARA EL AFÁN Y LA PREOCUPACIÓN” (3ª Parte)

Mateo 6:27

Domingo 18 de Diciembre del 2005

 

 

“¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?” (RV-60)

“¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?” (NVI)

 

Introducción:  En el mensaje anterior aprendimos que Dios es el que suple todas nuestras necesidades. Para poder enfatizar esta verdad de manera efectiva en sus oyentes, Jesucristo les dijo que aún las aves del cielo aunque parecen ser tan insignificantes son alimentadas por el Padre celestial. Jesucristo nos dice que no debe existir cual ningún motivo para el afán o la preocupación no solo porque es Dios el que suple todas nuestras necesidades, sino también porque la preocupación no resuelve ningún problema ni tampoco nos trae cual ningún beneficio. Aprendimos que la preocupación tiene tres características y son las siguientes:

 

1)  Es irreverente porque falla en reconocer al Dios que nos da la vida y quien también la sostiene. 

2)  Es irrelevante debido a que no importa que tan grande sea ella, no puede cambiar ni cambia las cosas, ni tampoco nos ayuda a mejorar nuestros problemas.

3)  Es irresponsable debido a que consume nuestras energías tanto mentales como espirituales sin siquiera poder aplicar esas energías como una acción constructiva de nuestros problemas.

 

I.- La preocupación es completamente insustancial debido a que no puede cambiar absolutamente nada (v. 27).

a)  El preocuparse por el futuro no solo es una deshonra a Dios, sino que también es algo inútil. Jesucristo lo expresa claramente al decir que la preocupación no puede traer cual ningún beneficio.

 

b)  La Biblia RV-60 nos dice que nadie puede por mucho que se afane añadir a su estatura un codo. La NVI dice que la preocupación no puede añadir ni siquiera una hora al curso de nuestra vida.

 

c)  Ni toda la preocupación del mundo puede añadir siquiera un solo minuto a nuestra vida. Y si no obtenemos cual ningún beneficio por preocuparnos, entonces ¿Por qué nos preocupamos tanto por cosas que no podemos cambiar?

 

d)  Si la preocupación fuera de ayuda o tuviera algún valor, entonces tendríamos por lo menos una excusa para poder usarla. Pero es todo lo contrario, nos afecta en vez de ayudarnos. Podemos preocuparnos hasta el cansancio pero eso, lejos de ayudarnos nos afecta.

 

e)  Lejos de prolongar nuestra vida, la preocupación puede acortarla debido a que la preocupación nos afecta en muchas áreas de nuestra cuerpo y ha sido la causante de que demasiadas personas vayan a parar a la tumba.

 

f)  El Dr. Charles Mayo de las famosas clínicas Mayo escribió que: “La preocupación afecta la circulación de la sangre, al corazón, las glándulas y a todo el sistema nervioso. Nunca he conocido a una persona que se haya muerto por exceso de trabajo, pero si he conocido a muchos que han muerto debido al exceso de preocupaciones”.

 

II.- El exceso de preocupación en nuestro cuidado físico tampoco puede prolongar nuestros años de vida.

a)  La mayoría de las personas en nuestra cultura moderna viven obsesionadas tratando de encontrar la fórmula para poder prolongar años a su vida.

 

b)  Para lograr ese objetivo muchas personas se someten a rigurosos ejercicios, dietas alimenticias y suplementos vitamínicos los cuales supuestamente les ayudarán a tener una mejor salud y les prolongará varios años más a sus vidas.

 

c)  Pero lo que muchas personas no saben o no quieren saber es que Dios ha puesto un límite a la vida de cada ser humano. El ejercicio y la buena alimentación son algo saludable cuando se practican desde una perspectiva correcta. No hay ninguna duda de que una sana y correcta alimentación disminuirán las posibilidades de colesterol o diabetes en nuestro cuerpo por ejemplo, o de cualquier otra enfermedad.

 

d)  Pero ni todas las dietas juntas, ni todo el ejercicio o todo el cuidado del mundo obligarán a Dios a que nos dé varios años más de vida de los que él ya ha establecido que viviremos.

 

Conclusión:  Nuestra vida es un regalo de Dios que debe ser usado para Sus propósitos espirituales y celestiales y no para nuestras razones egoístas y terrenales. Nuestra única preocupación debería ser solo en obedecerle, honrarle, agradarle y glorificarle y dejar todo lo demás a su sabiduría y cuidado. Al fin y al cabo, Él es el único que puede prolongar los años de nuestra vida en esta tierra, o acortarlos si a él le place.

 

Daviel D'Paz, 2008